Los beneficios de los abrazos influyen directamente en nuestra salud. Sin importar la edad, las personas necesitamos recibir abrazos y caricias desde que nacemos.

El contacto físico juega un papel muy importante en el desarrollo de las neuronas, y para que estas no mueran es importante estimularlas desde que empezamos a vivir. Gracias a los abrazos, podemos reducir y prevenir muchísimas enfermedades, tanto físicas como emocionales.

Cuando abrazamos a otros liberamos el estrés, la ansiedad, la depresión y la oxitocina se incrementa mejorando nuestra salud.

 

 

Aumento del nivel de serotonina y dopamina; Conseguimos reducir  los niveles de estrés  y mejoramos nuestros estado de ánimo.

Mejora el sistema inmune; El sistema inmunológico se fortalece y aumentan los glóbulos blancos.

Reduce la presión arterial; El abrazo hace que se activen los receptores de presión llamados corpúsculos de Pacini, que luego envían señales al nervio vago, un área del cerebro que es responsable de la reducción arterial.

Cuida del corazón; Abrazar a una persona hace que mejore su ritmo cardíaco.

Alivian el temor; Los abrazos reducen significativamente la preocupación y ayudan a calmar, ya que ofrece confort y tranquilidad.

Rejuvenecen el cuerpo; Los abrazos favorecen la oxigenación de los tejidos, eso aumenta el tiempo de vida de las células e impide el envejecimiento precoz.

Mejoran el humor y traen felicidad; Cuando somos abrazados sentimos la felicidad y la seguridad necesarias para elevar nuestra autoestima, debido al aumento de la producción de serotonina.

Reducen el riesgo de demencia; Necesitamos dar y recibir abrazos durante toda la vida, eso nos ayuda a prevenir la demencia. Los abrazos tranquilizan y equilibran nuestro sistema nervioso.